Llevamos unos días bastante intensos en los que parecía que iba a ser la inteligencia artificial la que destruyera la humanidad y no el calor. Como si no lo hubiéramos sufrido. Pasado un poco el rentable entusiasmo apocalíptico, el debate ha aterrizado en un lugar menos cinematográfico y bastante más urgente: las aulas. Ya no…
En julio de 2026, alumnas de dos colegios secundarios dependientes de la UBA descubrieron que sus compañeros vendían fotos de ellas desnudas, hechas con inteligencia artificial. No era la primera vez que pasaba.
La inteligencia artificial no inventó la mentira, pero puede producirla, personalizarla y distribuirla a una escala que vuelve insuficiente la verificación caso por caso. El riesgo ya no es solo creer algo falso. Es dejar de compartir criterios para decidir qué es verdadero. Hasta ahorahabía funcionado así Durante años se habló de las fake news…